Entrades

Vidas borradas

Imatge
Acabo de ver en la portada de EL PAIS digital el fotograma de uno de los vídeos interceptados a la guerrilla colombiana y en los que aparece el fotograma demacrado de Ingrid Betancourt, la política franco-colombiana secuestrada desde hace años. Es casi imposible que la llegue a conocer personalmente pero no puedo por menos que conmoverme al ver el estado de degradación a que las organizaciones que se dicen de izquierdas la han sometido. Mi vida va transcurriendo al ritmo de las estaciones, las costumbres, los problemas, las idas y las venidas. Mientras tanto su presente, su pasado y su futuro le han sido robados. Han vaciado una vida hasta convertirla en una foto que Chávez y Uribe desgarran como la madre de la leyenda del rey Salomón. Uno con su justificación contraterrorista, el otro como la primera estrella del espectáculo americano, celoso de que le arrebaten su papel de gran líder bolivariano. Recuerdo un documental que vi sobre la candidata Betancourt y sus ganas de cambio, su fu...

Vanessa y el cazador cazado

Vivir en la periferia de Madrid ya era de por si malo, pero vivir en la periferia de Albacete tenía todos los inconvenientes de una gris capital de provincia y nada del glamour de una capital. Pasó años de instituto en la rutina de la ida y vuelta al barrio de bloques donde sus padres, venidos de Chinchilla en los ochenta, habían establecido su cuartel. El estudio no era lo suyo y las horas de aulas fueron un tedioso interludio en su vida apenas llenado con dibujos estilo manga y notas con florecillas hablando de amores juveniles. Con varias repeticiones a cuestas no entró en ninguno de los programas especiales y fue trastabillando curso a curso hasta que a los dieciseis años sus padres y la jefe de estudios decidieron que aquello no era lo suyo y que para dar el coñazo mejor hacerlo en su casa y a sus padres. A estas alturas Vanessa era aprendiz de veinte cursillos del INEM y maestra en nada. No era fácil encontrar un puesto de trabajo que combinara unas nociones de inglés, cuatro téc...

Jesus alza la bandera

La arena quedaba marcada a cada paso hacia su zona de playa. El sol de la mañana proyectaba su sombra sobre la superficie irregular haciendo que subiera y bajara al ritmo del movimiento y los bultos que las olas habían modelado. A esa hora sólo unos pocos jubilados habían conquistado las primeras parecelas de territorio que en unas horas serían objeto feroz disputa. Un par de niños chapoteaban ignorando los requerimientos de su madre por lo temprano y por la temperatura del mar. Jesús andaba como un gallo de pelea seguro de su cuerpo de veinte años. Poco dado al estudio o a los trabajos rutinarios, pasaba el invierno ayudando a su padre con una furgoneta de reparto de prensa diaria en igual medida para hacer callar al viejo como para pagarse las horas de gimnasio. En consonancia con los gustos de esta nueva generación, se había depilado todo vello que marcara cualquier rastro de testosterona y había tintado de rubio su cresta erizada con fijador. Una gruesa cadena de oro y un pendiente...

No sólo se heredan tierras

Imatge
Anoche me peleaba con mi hija en plena batalla por los deberes que debía entregar hoy. A ella no le parecía bien el planteamiento que yo le ofrecía y a mí poco sus formas de hablarme. Los dos estábamos cansados y nos enfurruñamos más por agotamiento que por otra cosa. Hoy de camino al colegio se ha disculpado y hemos pasado página. Los enfrentamientos en la familia son normales y creo que hasta forman parte de nuestro aprendizaje del mundo y sus relaciones. Cuando a un hijo se le pone freno a su actitud se le recuerdan las normas, cuando se es indolente se refuerza su conducta. A veces hay que ceder y otras tirar. Así deberían de funcionar las cosas. La genética juega incuestionablemente un papel en la personalidad independientemente de la educación. El que tiene varios hijos sabe de las particularidades de cada uno más allá de las diferencias de edad y circunstancias en los que se desarrollan. Las condiciones educativas pueden ser similares, pero al final hay multitud de factores que ...

Evo Morales

Imatge
En el siglo XIX, cuenta la leyenda, que el embajador británico fue humillado y obligado a dejar La Paz y abandonar Bolivia. La reina Victoria, furiosa por el trato recibido pidió ver en un mapa Bolivia y la tacho condenándola a ser olvidada. La falsa leyenda, sin fundamento histórico, parece que haya marcado el destino y los vaivenes de un país pobre, atrasado y siempre al borde de la guerra civil. Estos días se decide en Sucre el destino del país en forma de una nueva Carta Magna. La refundación del viejo Alto Perú, que se debía haber consensudado entre todos los bolivianos, parece que va a ser aprobada con el exiguo 50% que le dieron las urnas al MAS. La oposición, derechista y mayoritariamente criolla saca sus fuerzas a la calle y los muertos se apilan una vez más. Evo Morales jamás tuvo vocación demócrata. Al mejor estilo populista impuso sus razones a fuerza de bloqueos y barricadas levantando las fuerzas indígenas contra la minoría opresora criolla. Al reseco pueblo aborigen no l...

La huida de Félix

Bajó las escaleras y pasó por el bar. El interruptor de la puerta le puso en contacto con el conserje y éste al reconocerle le franqueó la puerta. Al salir vio a dos compañeros respirando el aire viciado de sendos cigarrillos. Pudo apenas esbozar una sonrisa, pero no más. El paseo andaba desierto. Tomó dirección al cercano calvario y ahogando la frustración que le hinchaba las venas del cuello subió unas decenas de metros hasta que el pueblo quedó reducido a una maqueta con marionetas y vehículos de juguete. Alla en lo alto un avión rompía la bóveda perfecta con un juego de lineas blancas que escapaban de sus toberas. Sentía deseos de gritar, pero años de autorepresión y cierta verguenza le impidieron hacerlo. Los ojos se aguaron sin llegar a estallar convirtiendo las montañas en curvas trémulas. La cosa había empezado como de costumbre. Sin provocación, sin venir a cuento. Aquella estúpida niña de primero. El aspecto físico le resultaba repulsivo, por más que su parte racional le reco...

Elisa Abducida

Elisa no tenía vida propia. Su cuerpo y quizá parte de su alma pertenecía a la gran multinacional minera de la que era directiva. El departamento de contabilidad era su principal responsabilidad aunque dada su tendencia a no saber decir que no le tocaba bailar en otras pistas y otros rítmos. Ya entrada en la treintena dejaba escapar días y meses entre toneladas de molibdeno de China a Bélgica y celdas de la hoja de cálculo. No se le daban mal los números ni el orden y por ello era apreciada en su trabajo. Su formación y mundo le daban una perspectiva de las empresas que no siempre cuadraba en un país de vagos poco acostumbrado a más eficiencia. No obstante se las arreglaba para no ser corrupta en un ambiente donde el que no lo era se le tomaba por tonto. Entre montañas de papeles pasaba el día encerrada en su cuchitril de pocos metros cuadrados. Rodeada de recuerdos de sus viajes a por el mundo soñaba con vacaciones en las ciudades del norte de Europa. Aquel sábado de noviembre acudió ...