Surtido de Ibéricos II: Mérida del sol a la tormenta
El sol declina y se filtra casi a ras de tierra bañando de rosas y naranjas un puente que se ha mantenido dos mil años en su lugar. Un grupo de adolescentes pasea al contraluz de un chubasco de blanco espeso que corona la silueta recortada de los edificios de Mérida. Algún fotógrafo se ocupa de dejar constancia del lugar y el momento mientras otro grupo de gente joven hace bromas y provoca a las muchachas que pasan. El puente sirve de nexo entre las orillas como ha venido haciendo durante siglos pero ahora de forma perezosa una vez jubilado de sus funciones por dos modernos puentes que lo flanquean por ambos lados del Guadiana. El Alcázar, una ruina imponente, se alza junto al estribo como recordando que el poder siempre dispone de medios para acallar una población rebelde. De las murallas romanas a la fortificación árabe, hoy apenas un cascarón vacío, el recinto parece esperar tiempos mejores en los que vivir intramuros sea la garantía de la supervivencia. Mérida te...