Animaladas
Recuerdo hace años en el instituto cómo el profesor de filosofía se esforzaba en mostrar las diferencias entre seres humanos y animales y cómo a cualquier intento de interpretar con clave humana las conductas animales venía la inevitable respuesta: Es simplemente una proyección una falsa lectura adaptada a nuestra percepción humana. Parecía que los animales eran simplemente robots estúpidos con escasa capacidad de tener sentimientos y percepciones humanas más allá de la imitación interesada. Pasados los años y tras muchos experimentos sobre conducta animal ya no parece que aquella idea sobre los sentimientos y la inteligencia animal fuera tan descabellada. Una tras otra las barreras que los científicos ponían a los animales caían y sorprendentemente las definiciones que intentaban ubicar al ser humano al centro del universo y separarlo del resto de animales resultaban igualmente aptas para muchos animales inteligentes. Los chimpancés han resultado, tras estudios de muchos años, una esp...