Diez osos en Berlín
El vagón de metro traquetrea, como de costumbre, a través del inmenso espacio vacío que se abre entre Mitte y Charlotemburg, dos de los distritos del centro de Berlín. El sol rasante de invierno y la calefacción interna del vagón disimulan los casi veinte grados bajo cero que atenazan la ciudad. En momentos en que el temporal de frío recorre Europa Berlín sigue su rutina diaria, eso sí, con más botas, guantes y gorros de lo habitual. Hacia el sur se destacan las formas de los edificios gubernamentales, el Reichstag, las cúpulas del complejo de la Postdammerplatz y la columna de la victoria. La nieve domina el paisaje sabedora de su momento y los árboles sólo dejan ver su esqueleto pelado a la espera de los brotes de la primavera. La inmensa estación central de Berlin devora las serpientes que se entrecruzan en una versión actualizada de Metrópolis devorando pasajeros de todos los tipos y colores. Más allá de las cristaleras el Spree se muestra congelado e inerte. Creo que ha sido el ...