Planeta Safor
"Dedicado a mi amigo Francesc Morant, maestro con todo el peso que tiene la palabra. Porque se que entenderás el sentido del artículo como nativo de la Safor que eres " Más allá del balcón veo la torre de la iglesia de Almoines y la colina de Rafelcofer bajo un cielo de azul delicado. Al fondo una sierra de verde esmeralda que se pierde hasta el siguiente valle. Resulta difícil no querer esta tierra más allá de toda veleidad chauvinista. Pienso en nuestro paisaje y recuerdo una afirmación que hacía mi primer profesor de pintura Damián Català sobre la Safor. Él decía que su belleza es traidora y que nos corta las alas o sueños de vida en otras partes del mundo. Tal vez sea así. De hecho, aunque me gusta volar, soy como un pichón que siempre encuentra el camino de vuelta a casa. Mi tierra es un pequeño universo de montañas que protegen como bondadosos ancestros valles y fértiles llanuras nacidos de la furia de miles de riadas. La bondad del clima y la sabiduría...