El latido del corazón
Son días de exámenes. Casi todos los estudiantes se apuran en absorber los últimos retazos de los temas. Nerviosos y cansados, armados con sus bolígrafos atacan el papel subrayando, escribiendo o dibujando esquemas. Febrero finaliza en una mañana con un sol que le cuesta calentar los cuatro grados con que nos hemos levantado. La maquinaria de un instituto de segunda enseñanza se ha puesto en marcha hace ya un rato. Ateridos de frío cada uno de los miembros de esta comunidad se ha levantado entre los últimos negros de la noche y los azules del alba. Algunos vienen de hogares acogedores con padres implicados. Otros dejan atrás el infierno de un hogar sin alma. Como impelidos por un magnetismo han ido replicando trayectos, formando grupos y subiendo a los vehículos. Van cargados de mochilas unas veces llenas de sueños de futuro y otras vacías de inquietud intelectual. Los profesores repiten rutinas mientras apuran sus últimos minutos antes de enfrentarse al trabajo de Sísifo...